Leto
En la mitología griega, Leto (en griego antiguo: Λητώ, Lētṓ) es una hija de los titanes Ceo y Febe—se la denomina con el patronímico de Ceide o Ceántide— y, en el panteón olímpico, madre con Zeus de los mellizos Apolo y Artemisa. A ella la alumbró en Ortigia y a él en Delos. En la mitología romana se latinizó su nombre como Latona.
En la Teogonía es enumerada como una de las esposas de Zeus, siendo esta la sexta y anterior a Hera. Se dice que Leto de azulado peplo, siempre dulce, benévola con hombres y dioses inmortales, y dulce desde su origen, era la más amable dentro del Olimpo. En las rapsodias órficas se nos dice aparentemente que Leto fue la madre de Hécate. Un fragmento de Esquilo parece dar a entender que Leto fue la madre de Selene, y que Zeus fue el padre; y en las fuentes latinas se dice que Luna era hija de Latona.
Cuando los dioses se enfrentaron entre ellos tras escoger un bando durante la guerra de Troya, Leto apoyó al bando troyano y se enfrentó a Hermes armada con su arco y sus flechas, pero el propio Hermes se retiró de la batalla, pues se negaba a combatir contra una de las esposa de Zeus. Con respecto a ese enfrentamiento, algunos filósofos disertan acerca de su nombre, en un juego de palabras etimológico, y dicen que Leto pudiera provenir acaso de letho, esto es «olvido», como opuesto de Hermes, la palabra o memoria.
Cuando Tifón decidió atacar el Olimpo Leto huyó, como la mayoría de dioses, pero esta decidió tomar la forma de musaraña. También se describe a Leto luchando contra los gigantes durante la Gigantomaquia, como aparece representada en el altar de Pérgamo. Leto y Apolo criaron personalmente a Carneo, un profeta e hijo de Zeus y Europa. Las súplicas de Leto evitaron que Zeus sumiera en el Tártaro a Apolo, pues éste, encolerizado por la muerte de Asclepio, se había atrevido a matar a los Cíclopes, asistentes de Zeus.
Similar Artists